Conviértete en un DJ de la Información

En la Cumbre de Neuroleadership 2012 celebrada a mediados de octubre en Nueva York, Art Kleiner, editor en jefe de la revista Business Strategy y Matthew Lieberman, presentaron una investigación proyectando nueva luz sobre el pensamiento convencional de lo que muchos de nosotros tenemos acerca del “boca en boca”. Se está descubriendo significativamente lo que hace que las ideas sean contagiosas, ya que tiene más que ver con la forma en que pensamos acerca de las ideas que lo queremos lograr con ellas. La “viralidad” de las ideas es impulsada por personas que gustan de transmitir información específicamente porque piensan que los demás podrán disfrutarla o apreciarla.

 

El “boca en boca” es extraordinariamente importante, porque como seres humanos sociales, anhelamos la comunicación, y el “boca en boca” propaga las ideas como un incendio. En la ciencia, nos gusta usar la palabra meme, un concepto que acuñó el biólogo evolutivo Richard Dawkins. Tal como los genes, las ideas deben ser replicadas y transmitidas, de otra forma morirán. Cuando las ideas se convierten en memes, tienen el poder de cambiar la mente de las personas, y de hecho, de cambiar nuestra cultura.

 

Los memes son ideas, y las ideas no son ideas sin la gente. ¿Qué se ha descubierto en la neurociencia acerca de lo que sucede cuando una idea se difunde? En UCLA, Emily Falk y Matthew Lieberman realizaron un estudio para explorar lo que sucede en el cerebro cuando nos encontramos una idea que está destinada a difundirse con éxito. El estudio se llevo acabo de la siguiente forma: Presentaron 20 ideas para nuevos programas de televisión, se trataba de nuestros conceptos, escritos para que no pudieran confundirse con ningún tipo de programación actual. Le mostraron las ideas de los programas de televisión al “Sujeto 1″, mientras que le realizaban un scan cerebral. Entonces el “Sujeto 1” le dijo a otro participante, “Sujeto 2” acerca del experimento sobre los espectáculos que quería recomendar a partir del lote inicial. El Sujeto 2 nunca vio la idea original, sólo lo que el Sujeto 1 le dijo. Después de escuchar a el Sujeto 1 hablar acerca de las ideas, a continuación, se le preguntó al Sujeto 2 cuales eran las ideas que lo habían emocionado para transmitir al “Sujeto 3″.

 

Lo que genero interés es lo que sucedía en el cerebro del Sujeto 1 cuando vio por primera vez la idea de lo que compartiría con el Sujeto 2, pero no sólo eso, sino también de que manera la compartiría para que el Sujeto 2 la quisiera compartir con el Sujeto 3. ¿Hay alguna firma en una idea que esté destinada a difundirse con éxito en ese primer momento? No habría sorprendido encontrar actividad en las partes clásicas del cerebro asociadas con la memoria y la codificación, regiones activadas cuando tratamos de retener información crítica. Después de todo, si una persona está lo suficiente emocionada sobre algo que quiera compartir, siempre la va intentar memorizar. De hecho, esas partes del cerebro no destacaron en el estudio, en su lugar se encontró con una fuerte actividad en el sistema de mentalización del cerebro, una red de regiones cerebrales centrales para la empatía, los sentimientos e intereses de otras personas.

 

Desde el punto de vista tradicional sobre el procesamiento de la información, éste hallazgo resulto ser inesperado. En general se presume que cuando estamos expuestos a nueva información, la vamos a evaluar en términos de que si esta información es lo suficientemente útil para nosotros para que le prestemos mayor atención e intentemos recordarla. Sin embargo, lo que se observo en el estudio sugiere que integramos nuestras preocupaciones sociales para asimilar nueva información. Aparentemente, probamos si la información será de utilidad para las personas significativas en nuestras vidas, y no sólo si ésta info representa un valor personal para nosotros.

 

Me parece que mentalizar de esta manera es similar al proceso por el que pasa un DJ cuando prepara un set: Él, no sólo piensa en la música que el quiere escuchar, sino que considera cómo reaccionarán diferentes grupos de personas que estarán expuestas a la mezcla de las canciones. Él tiene los intereses de otras personas en mente, no sólo la suya. El “boca en boca” es tan poderoso porque somos “DJs de la información”: recogemos la información y la disfrutamos, pero al mismo tiempo también pensamos en otras personas que la podrían disfrutar. Con nuestros medios de comunicación social y otras tecnologías, a menudo este efecto se intensifica. Mientras compartimos información, a menudo somos recompensados por este comportamiento, debido que al viralizar algún bit de data, ya sea en Facebook o en Twitter, etc, nuestro status se eleva, algo que la mayoría de la gente realmente aprecia. La semilla de un meme comienza con nuestra mentalización acerca de otras personas que conocemos, nos prepara para dirigir la información a las personas adecuadas, de tal manera que sacamos provecho de sus intereses intrínsecos.

 

Por: Viviana Sánchez

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